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Tema pelicula

Mira! Playtime de Jacques Tati

Jacques Tati

mié 11 Mar 2009 9 p.m.

ENTRADA LIBRE

"Play Time" es la película más brillante de Jacques Tati, un recordatorio de que en la era de pereza cinematográfica, de vez en cuando películas pueden alcanzar el estado del arte.

"Play Time" es una gloriosamente divertida película sobre un París tan moderno que aún no existe, un París, compuesto enteramente por calles como Avenida de las Américas, encerrado eficientemente en torres de acero y hermoso cristal en el cual, si somos suficientemente rápidos, podemos ver momentáneos reflexiones de Sacre Coeur, el Arco del Triunfo, o la Torre de Eiffel.

Es una ciudad habitada casi exclusivamente por los turistas y sus guías que están propagando un terrible virus. No es una enfermedad mortal, pero inmediatamente hace que todos se comporten con el tipo de competencia fría típica para azafatas y empleados de recepción.

Ni siquiera las monjas son inmunes - sus tacones hacen importantes clicks en los pisos de mármol. Un recepcionista, un hombre tan antiguo que podría ser un veterano de Verdun, opera un complejo equipo de botones destinados a anunciar la llegada de visitantes en un edificio de oficinas. El viejo hace su mejor y la máquina pita con éxito. Es el mundo de Kubrick en 2001 sin la metafísica y sin Richard Strauss.

"Play Time", que se hizo en 1967, es la comedia de forma más libre de Tati, así como su más disciplinada.
Es fácil reconocer la forma de la película, que es una variación sobre el tema favorito de la comedia sobre la familia que hereda una gran cantidad de dinero, trata de vivir en aura de lujo, pierde su alma y sólo la encuentra de nuevo cuando pierde la fortuna.

Sin embargo, no es la forma de la película o su filosofía alegre que son importantes. Sino que es la densidad de la broma. Es la gracia de los gags visuales que fluyen sin escalas, de manera maestra que solo Tati sabe dominar.

No pierdan el tiempo analizando "Play Time" demasiado. La película puede fácilmente soportar agresiones de crítica, pero en realidad ellas solo sirven para distraer la atención del inmenso buen humor de la película, por ejemplo de la secuencia del cierre que nos muestra un tráfico parisino que se ha convertido en una gigante y perezosa Susan, que sirve, entre otras cosas, la sagrada causa de la ineficiencia.

Vincent Canby, The New York Times, 1973

ENTRADA LIBRE

 


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